El encargo fue una segunda vivienda en el medio del bosque para un matrimonio de una escultora con un psicólogo, donde tuvieran lugar para recibir a sus dos hijos de visita. La idea inicial de los propietarios era que este proyecto se realizara en dos etapas para una eventual ampliación futura. Es por esto que se planteó una grilla regular con dos niveles que planificara un orden para el crecimiento de la casa. La primera etapa elevada para luego realizar la ampliación bajo esta, a nivel de terreno configurando un zócalo.
Habiendo comenzado este proyecto en el transcurso de la pandemia, los clientes decidieron finalmente transformar esta casa en su primera vivienda. Por lo tanto, se construyeron ambas etapas simultáneamente.
El proyecto se conforma por tres capas:
La primera, es un zócalo a nivel del terreno, con dos estacionamientos techados y un zócalo de hormigón armado que contiene un vestíbulo de acceso, un taller de arte y un estudio.
La segunda, se encuentra sobre el zócalo, en esta se configura la planta principal en forma de H planteada como dos barras, la primera barra con las áreas comunes y la segunda con los dormitorios. Estas dos están separadas entre sí y se conectan mediante un puente vidriado, generando dos vacíos que permiten la entrada de la luz natural y a su vez logran una aislación acústica entre ambas.
Además, en este nivel elevado la transparencia de su perímetro es una de sus características, lo que permite generar espacios luminosos y conectados con la copa de los árboles del bosque nativo.
Y, por último, la tercera capa, es la techumbre, la cual se diseñó mediante un envigado en forma de V, para darle la mayor altura, luz y vista, a las dos barras, y proyectando la bajada de aguas lluvias hacia los dos vacíos, en el centro.
El proyecto se diseña en perfilería metálica a la vista, buscando en su expresión la mayor levedad posible, y mostrar, con total transparencia, los elementos estructurales esenciales del proyecto.
Los revestimientos, enmarcados por la estructura metálica, son principalmente traslúcidos en ambas fachadas longitudinales de las barras, abriéndose a las mejores vistas y orientación solar, y son opacas en las fachadas opuestas, revestidas en un palillaje de madera, que funciona como una piel, que unifica el contorno exterior de la H, configurando un volumen rectangular.